Hasta hace relativamente poco, la opinión dominante era que si querías un buen rendimiento de OpenGL en Linux, lo mejor era comprar una tarjeta de nVidia y usar los controladores binarios privativos. Sin embargo, recientemente parece ser que ATI está ganándole terreno a nVidia en tres frentes: 1) mejor relación rendimiento/precio en general, pero sobre todo en la gama baja; 2) OpenGL en los controladores libres y 3) un rendimiento mejorado en los controladores binarios privativos. Como he tenido nVidia desde que recuerdo, no tengo ni idea de qué tarjeta pillar, ni si va a funcionar aceptablemente. Sólo sé que quiero poder jugar a juegos modernos aunque sea en Windows, que el presupuesto sea lo más bajo posible, y que funcione en Ubuntu sin complicaciones. ¿Qué opinión y recomendaciones tenéis los que hayáis usado tarjetas recientes de ambas marcas?