Una investigación desarrollada con ratones ha descubierto que el
cerebro tiene un sexto sentido para detectar las calorías en los
alimentos y que desencadena mecanismos compensatorios cuando
comemos nutrientes con calorías, independientemente de que vengan o
no acompañados de azúcares. Este descubrimiento sugiere que no sólo
el sabor activa la respuesta cerebral, sino que otras funciones del
organismo, como las metabólicas o la detección de señales
gastrointestinales, también lo hacen. Conocer bien los procesos
cerebrales que nos inclinan a consumir calorías ayudará a
comprender mejor las causas de una enfermedad que se está volviendo
pandémica en el mundo desarrollado: la obesidad. Por Yaiza Martínez
de Tendencias
Científicas.