Hay un aforismo, variadamente atribuído a Andrew Koenig, David Wheeler o Butler Lampson, que dice que todo en informática se puede arreglar añadiendo otra capa de indirección. Esta es también la actitud que tienen los protagonistas (y el guionista/director, Christopher Nolan) de La película Inception, estrenada en España como Origen el fin de semana pasado. Yo la he visto esta semana, y lo que sigue es una crítica razonada y cuajada de eso que llaman spoilers, y totalmente incomprensible para quien no haya visto la película.