Un juez de Hawaii ha admitido a trámite una denuncia de un jugador de Lineage II llamado Craig Smallwood que culpa a los desarrolladores NC Interactive de su "adicción" al videojuego. Lo interesante no es el motivo de la denuncia, sino el obstáculo que el juez a dejado de lado. El juego en cuestión tiene una EULA (End User License Agreement o Acuerdo de Licencia de Usuario Final) que estipula que la empresa no es responsable civil de nada que le pase al usuario. Tradicionalmente, los tribunales norteamericanos suelen desestimar todo tipo de demandas contra compañías de software en cuanto sale a relucir esta sección de la EULA. El juez Alan Kay (buen nombre, a fe mía) ha determinado que esta parte de la EULA es contra derecho, y que admitirá a trámite la demanda de Smallwood. Una victoria clara para los derechos de los ciudadanos de a pie frente a las licencias propietarias.